¡Tiempos de cambios, tiempos de creatividad!

Comparto algunas estrategias:

1. Planifica quién participará: cualquiera que sea el enfoque, define bien quienes serán las personas que participarán en la lluvia de ideas y ten claro las distintas personalidades que se darán cita para ¡co-crear! entre ellas tenemos:

– Introvertidas: este tipo de personas por lo general no son dadas a sentirse cómodas en las reuniones virtuales y/o grupales. Te recomiendo que hables con ellas primero y que les expliques de manera clara y cercana los posibles escenarios de la lluvia de ideas, para que estén preparadas y se sientan quizás un poco más cómodas.

– Extrovertidas: estas personas no tendrán ningún tipo de problema para expresarse, incluso podrían llegar a monopolizar la lluvia de idea. Es importante que estés muy pendiente de esto para que equilibres la situación y todas las personas participen.

Creativas: son estas personas que generalmente se encuentran en las áreas de diseño, publicidad, etc. Son fantásticas para la lluvia de ideas, pero también algunas desarrollan patrones y pueden presentar las mismas ideas en las distintas reuniones. Estate pendiente de esto y lánzales retos que pongan a prueba esta capacidad creativa que tienen.

– Mentalidad práctica: son personas geniales para aterrizar las ideas y ponerlas en práctica.

Cada persona puede aportar maravillas a la lluvia de ideas, te n prudencia y respeto por las ideas de cada persona, para que puedan volar hasta el infinito y no se sientas coartadas a aportar.

2. Identifica los roles: una vez que sabemos quiénes serán las personas que formarán parte del equipo de la lluvia de ideas, define los roles necesarios para que funcione la sesión de manera óptima:

– Persona líder o facilitadora del proceso: podrías asumir tu ese rol o atribuírselo a otra persona, quien será la encargada de dinamizar el proceso e implicar a todas las personas.

– Persona cronometradora: será quien esté pendiente de los tiempos porque incluso en la lluvia de ideas para ser personas creativas necesitamos colocar un inicio y un fin. Esta persona se encargará de estar atenta a los tiempos o de programar la herramienta que necesitemos para la lluvia de ideas.

– Persona clasificadora: al final de cada sesión, seguramente tendréis como equipo muchos recursos útiles y es allí donde esa persona clasificadora, se encargará de recopilar y organizar las ideas.

3. Resumen de ideas por adelantado: esto facilita que las personas digieran un poco la situación y se pongan manos a la obra. Este resumen puede enviarse a través de un archivo o colocarlo directamente en la aplicación colaborativa que estéis utilizando.

4. Rompe el hielo: esa primera vez que te conectas para la lluvia de ideas, es posible que no haya tanta interacción o incluso haya un poco de timidez al inicio, para ello rompe el hielo, a través de alguna conversación trivial ¿Qué tal ha ido la semana? ¿Qué tal el fin de semana? O a través de alguna de estas técnicas:

– Rompehielos 1: pregunta clásica ¿De qué país o ciudad es cada persona?

– Rompehielos 2: enseña o regala una imagen a l@s participantes de los distintos estados de ánimo que hay y que te digan en cual estado de ánimo se encuentran y ¿por qué? o muestra fotos de las distintas estaciones del año para que digan cual estación les gusta más y  ¿por qué?

– Rompehielos 3: El arte del reconocimiento, cada persona debe decir algo positivo de una de las personas del equipo

5. Sesiones grupales e individuales: esto va a variar en función del proyecto. Existen proyectos que necesitan varios equipos y proyectos de solo dos personas, organiza estas sesiones en función del proyecto. Lo importante es que las reuniones sean recurrentes para mantener en caliente la lluvia de ideas.

5.1. Mi sugerencia es que le des un margen de 15 a 25 minutos a cada persona para que piense y escriba lo que más rápido le venga a la mente y luego compartan.

5.2. Otra técnica que puedes utilizar es la “6, 3, 5” consiste en equipos de 6 personas (en principio, pero pueden ser más o menos en función del proyecto), cada una de ellas escribe 3 ideas en 5 minutos y las comparte. La primera persona comienza compartiendo sus ideas y así sucesivamente. Hasta que todas las personas hayan aportado sus ideas.

6. Reconocimientos: en función de la herramienta colaborativa que utilices puedes colocar el nombre de la persona o de los equipos y sus ideas, respectivamente. Las ideas que vayan más encaminadas a sacar adelante el proyecto pueden ser reconocidas con colores diferentes o como os venga mejor, en función de la herramienta o si no contáis con alguna herramienta en una pared colocar un posit con el equipo o personas que sean y que se haga una votación de las 5 mejores ideas, por ejemplo, trabaja sobre ellas ahora y nuevamente otras votaciones.

7. Valora las ideas: existen distintas metodologías que pueden ayudarte a generar ideas y no las descartes a la primera, entre ellas, están las siguientes:

a. Método Scamper: esta metodología potencia la creación de ideas y su siglas se basa en los pasos que debes seguir:

  • S: Sustituir cosas, lugares, procedimientos, gente e ideas, etc.
  • C: Combinar temas, conceptos,  ideas y emociones
  • A: Adaptar ideas de otros escenarios, tiempos, personas, etc.
  • M: Modificar, añadir algo a una idea, producto, servicio, proceso o transformarlo
  • P: Utilizarlo para otros usos, extraer las posibilidades ocultas
  • E: Eliminar o reducir al mínimo conceptos, partes o elementos del problema
  • R: Reordenar, invertir elementos, cambiarlos de lugar. 

b. Los 6 sombreros para pensar: tengo que decir que esta técnica es la que más he utilizado a lo largo de mi vida y es que llegó a mis manos este libro en el año de 1998 y desde entonces me ha sido de gran utilidad para sacar adelante diversos proyectos, en distintos países, ya que puedes utilizar está técnica trabajando con diversas culturas. Debes colocar los distintos sombreros de colores a las personas para que puedan pesar en dicha idea, siguiendo estos lineamientos según el sombrero que tengan puesto:

  • Sombrero blanco: se refiere a la objetividad, se centra en la información, en los datos, es el sombrero de la neutralidad
  • Sombrero rojo: se centra en los sentimientos, las emociones, los presentimientos. No necesita justificación.
  • Sombrero negro: es la visión crítica, valora los riesgos, peligros y barreras, con acento crítico “constructivo”.
  • Sombrero amarillo: optimismo. Hace hincapié en los aspectos positivos de cada propuesta
  • Sombrero verde: creatividad, se refiere a proponer ideas y abrir nuevos horizontes
  • Sombrero azul: coordina el equipo, es la persona que controla los tiempos, el orden y lleva el ritmo hasta las conclusiones.

 c. Lista de atributos: se analiza el concepto original, se escriben sus principales atributos, para ser cuestionados de manera individual y se hace una selección para evaluar las mejores ideas obtenidas.

 d. Identificación o empatía: consiste como su nombre bien lo indica, en ponerse en el lugar de la otra persona para sentir como usuario, cliente, proveedor, etc. y descubrir que solución necesitan para resolver su problema. Se trata de mirar con otros ojos la realidad planteada. Para ello, se asignan distintos roles a todas las personas participantes y luego se sacan las principales conclusiones.

¡La II parte en el próximo post!  

 

 

AUTHOR: Alejandra Ramírez Cuenca
No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.